Los disturbios en el patrón de sueño – o problemas para dormir – son comunes en las personas con TB. Tanto el insomnio (dificultad para quedarse dormido), como la falta de sueño (por dormir pocas horas) o el sueño excesivo (tomar siestas frecuentes durante el día) surgen durante los episodios depresivos o maníacos, aunque también ocurren durante períodos de estabilidad emocional. Cuando éstos problemas ocurren fuera de un episodio afectivo, aumentan el riesgo para una recaída.

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Un poco de humor: A veces todos somos Homero

La falta de sueño generalmente produce irritabilidad y altera la habilidad para recordar información importante, lo cual puede interferir con las actividades del diario vivir. Imagine hacer compra después de dormir sólo cuatro horas. A lo mejor siente que:

1) Se le hace difícil levantarse a su hora usual o empieza el día con menos energía;

2) A lo mejor comienza el día con mucha energía y llega al supermercado, pero olvida comprar lo necesario;

3) A lo mejor elige no hacer compra y, para su sorpresa, comienza a sentirse irritable y frustrado/a durante el día.

… Ya ve como los problemas para dormir también aumentan el riesgo de síntomas maníacos y depresivos.

Un estudio reciente encontró que los disturbios del sueño también pudieran afectar la efectividad del tratamiento farmacológico para TB. Los investigadores (Sylvia et al, 2018) evaluaron a 482 pacientes con TB, quienes tomaban litio o quetiapina (ej. Seroquel), para comparar la efectividad de ambos tratamientos durante un período de 6 meses. Al terminar la investigación, encontraron que la mayor parte de los participantes tenían problemas de sueño, y que éstos se asociaban a síntomas depresivos o maníacos más severos, así como más irritabilidad y ansiedad. Similarmente, los participantes con problemas de sueño generalmente recibieron más ajustes o cambios mensuales en medicamentos (este efecto fue más significativo para aquellos que tomaban litio). Aunque los pacientes con TB usualmente reciben medicamentos para combatir los problemas de sueño, los investigadores sugieren que otros métodos para manejar estas dificultades — como por ejemplo, la terapia cognitiva conductual para el insomnio (CBT-I) — pudieran reducir la necesidad de cambiar los medicamentos recetados o ajustar las dosis de los mismos.

¿Qué estrategias usas para conciliar el sueño? Usar la cama sólo para dormir, no ver televisión en el cuarto, evitar luces fuertes y hacer otra cosa si a los 15 minutos de acostarse todavía no puede dormir, son algunas estrategias comunes para recuperar el sueño. Para las personas con TB, es altamente recomendado acostarse y levantarse a la misma hora los siete días de la semana, ya que su patrón de sueño es generalmente más sensible a los cambios en la rutina.

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Referencia

Sylvia, L.G. et al. (2018) Sleep disturbance may impact treatment outcome in bipolar disorder: A preliminary investigation in the context of a large comparative effectiveness trialJournal of Affective Disorders, 225, 563-568.

Rollercoaster

Aunque el TB se caracteriza por la presencia de episodios maníacos/hipomaníacos y depresivos, existe un tercer estado anímico donde surgen síntomas de ambos estados: el episodio mixto.

Los episodios mixtos ocurren tanto en el Trastorno Depresivo Mayor como en el Trastorno Bipolar, aunque en TB son asociados a un curso más severo de la condición y a mayor riesgo suicida. Los episodios mixtos suelen ser predominantemente maníacos con síntomas depresivos o predominantemente depresivos con síntomas maníacos, aunque existen episodios con igual cantidad de síntomas mixtos.

Los episodios depresivos con síntomas maníacos suelen ser los más severos. En una investigación realizada por Goldberg y colegas (2009), con pacientes presentando episodio mixto predominante depresivo, se encontró que estos síntomas tienden a ocurrir más frecuentemente en personas que:

  • Comenzaron a presentar TB a una edad temprana (“Early illness onset”);
  • Presentaron alternación rápida entre episodios maníacos y depresivos por mínimo de un año;
  • Tenían historial de intentos suicidas;
  • Reportaron sentir más irritabilidad o elevación del estado de ánimo en el transcurso del año.

Similarmente, el compendio actual de la literatura sugiere que las personas con Depresión Mayor que presentan episodios mixtos depresivos con síntomas maníacos generalmente tienen historial familiar de TB y muestran un curso de la condición característico de TB, por lo cual frecuentemente se realizan cambios a su diagnóstico (Swann, Lafer, Perugi et al., 2013).

¿Cómo se presentan los episodios mixtos?

Los síntomas de polaridad opuesta que predominan durante un episodio anímico depresivo o maníaco pueden hacer un episodio mixto parcial (presentando de 1 a 3 síntomas) o un episodio mixto completo (4 o más síntomas).

Según Goldberg et al. (2009), los síntomas maníacos más frecuentemente reportados por pacientes con episodio mixto depresivo son la distracción y la fuga de ideas, así como agitación psicomotora — un nivel de actividad intenso en el cual se realizan conductas sin aparente finalidad (por ejemplo: caminar de un lado a otro). Mostrar ánimo irritable y sentir necesidad constante de hablar (también conocido como “habla presionada”), también son síntomas maníacos comunes durante un episodio predominantemente depresivo. De igual manera, una reducción en la necesidad para dormir, acompañada de un aumento en energía y en la cantidad de actividades dirigidas realizadas, tiende a predecir un cambio diagnóstico de Depresión Mayor a TB.

Síntomas depresivos prevalentes durante un episodio maníaco:

  • Ánimo disfórico (irritable y triste)
  • Ansiedad
  • Culpa excesiva
  • Prevalencia de lo suicida (“Suicidality”)

Los episodios maníacos mixtos son parecidos a los episodios depresivos con agitación, aunque la presentación de síntomas de ansiedad y depresión es más severa. También muestran irritabilidad más intensa, hiperactividad por agitación y alteraciones en las funciones cognitivas.

Síntomas prevalentes en cualquier polaridad:

Goldberg et al. (2009) identificaron una serie de síntomas y tendencias predominantes durante un episodio mixto de cualquier polaridad:

  • Ansiedad
  • Preocupación
  • Autocrítica negativa (juzgarse a sí mismo de forma severa; baja autoestima)
  • Aumento considerable en energía
  • Hiperactividad
  • Pensamientos acelerados o “racing thoughts”

Psicosis

La psicosis (ej. alucinaciones, pensamiento delirante, entre otros) se asocia a severidad de la condición y tiende a prevalecer durante la manía, aunque también surge durante episodios depresivos. Según Goldberg et al. (2009), la psicosis tiende a ser incongruente con el estado de ánimo prevaleciente durante un episodio mixto.

Riesgo Suicida y Manejo del Ánimo

Debido a la prevalencia y severidad de síntomas como la irritabilidad, la depresión, la ansiedad y la hiperactividad, los episodios mixtos predominantemente depresivos son asociados a mayor riesgo suicida, especialmente en aquellas personas que viven con TB Tipo II, donde los episodios mixtos depresivos ocurren tres veces más frecuente que en la depresión unipolar (Solé, Garriga, Valentí & Vieta, 2017). No obstante, ambas condiciones aumentan el riesgo de experimentar depresión severa y conducta suicida, por lo cual es importante continuar vigilantes a las señales de alerta al suicidio.

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Señales de alerta ante el suicidio. Aunque no son exclusivas a TB, muchas de ellas prevalecen durante los episodios mixtos. Si usted o algún conocido se encuentra en crisis, puede llamar a la Línea PAS (1-800-981-0023) o al National Suicide Prevention Lifeline (1-800-273-TALK)

Para manejar efectivamente la intensidad anímica detrás de los episodios mixtos, es importante conocer y monitorear los síntomas que surgen durante cada episodio y los eventos asociados a tales cambios. Mantener un registro del estado de ánimo es una estrategia útil para identificar alteraciones a la rutina asociadas al inicio de síntomas y así poder crear un plan de manejo efectivo.

daily-mood-chartEjemplo de un registro del estado de ánimo. Estos registros permiten identificar eventos que impactan adversamente el ánimo y que pudieran iniciar un episodio. 📷 moodsurfing.com

Los episodios mixtos son eventos complejos, pero manejables — si bien ameritan un manejo más detallado y un tratamiento consistente.

Referencias

Goldberg, J., Perlis, R., Bowden, C., Thase, M., Miklowitz, D., & Marangell, L. et al. (2009). Manic Symptoms During Depressive Episodes in 1,380 Patients With Bipolar Disorder: Findings From the STEP-BD. American Journal Of Psychiatry, 166(2), 173-181. http://dx.doi.org/10.1176/appi.ajp.2008.08050746

Solé, E., Garriga, M., Valentí, M., & Vieta, E. (2016). Mixed features in bipolar disorder. CNS Spectrums, 22(02), 134-140. http://dx.doi.org/10.1017/s1092852916000869

Swann, A., Lafer, B., Perugi, G., Frye, M., Bauer, M., & Bahk, W. et al. (2013). Bipolar Mixed States: An International Society for Bipolar Disorders Task Force Report of Symptom Structure, Course of Illness, and Diagnosis. American Journal Of Psychiatry, 170(1), 31-42. http://dx.doi.org/10.1176/appi.ajp.2012.12030301

Meditación formal en la playa

Ejercicio relámpago: ¿Cuántos problemas puedes mencionar en un minuto?

¡No sorprendería que menciones varios con facilidad! Si bien es la tendencia natural de la mente enfocarse en los aspectos problemáticos de algún evento o situación, los problemas aparentan multiplicarse durante un estado de ansiedad. Similarmente, estudios sobre manejo de emociones revelan que las personas con TB se encuentran más propensas a percibir eventos neutrales como negativos y a reaccionar más rápida e intensamente ante los mismos. Un estilo de reacción parecido también ocurre ante eventos emocionales. En ambos casos, las personas con TB frecuentemente muestran dificultad para regular, o modular, efectivamente las reacciones emocionales ante eventos que no necesariamente son adversos. Así pues, una tendencia natural a reaccionar más rápida e intensamente, predispone a la persona con TB a recaer en algún episodio anímico, por la forma en que se manejan los pensamientos y sentimientos asociados al evento de desregulación emocional. Por ejemplo: es posible que una persona que haya actuado bajo coraje (tenga TB o no), se sienta arrepentida por lo dicho y hecho bajo coraje, luego de recordar el evento “más fríamente”. No obstante, la persona con TB se encuentra más propensa a “escalar” del arrepentimiento al sentimiento de culpa con más facilidad — muchas veces, por recordar el evento de forma intrusiva y autoevaluarse de forma crítica y negativa. Por ejemplo, el pensamiento: “Siempre haces lo mismo, no sirves”, es un pensamiento automático negativo y auto-enjuiciante, que conduce directamente al ánimo deprimido.

¿Qué es el Mindfulness?

El “mindfulness”, también conocido como atención plena o plena conciencia, es la habilidad para enfocar nuestra atención en el presente. Mantener una actitud curiosa y compasiva ante lo cotidiano facilita esta habilidad para iniciar tareas y sostener la atención en ellas. Nuestra tarea principal se convierte en observar lo que elijas al enfocar tu atención sobre ello: sensaciones físicas, emociones, pensamientos y acciones — sin juicio o crítica. Observar las sensaciones físicas y las emociones que produce un pensamiento automático negativo nos ayuda a identificarlo en próximas ocasiones y prepararnos para responder al mismo, en lugar de reaccionar. Desarrollamos conciencia de nuestras emociones y el control de nuestras acciones.

Cabe señalar que la práctica frecuente de mindfulness refleja estos cambios en el cerebro — permitiendo que las conexiones sinápticas nuevamente formadas procesen información sensorial, cognitiva y emocional, más efectivamente.

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Procesos mentales modificados por el “mindfulness”, que permiten desarrollar la plena conciencia. 📷: HealthCentral

Mindfulness para Trastorno Bipolar

La Terapia Cognitiva Basada en Mindfulness, o MBCT (por sus siglas en inglés), creada inicialmente para la prevención de recaídas depresivas, ha mostrado eficacia para el manejo de ánimo deprimido y prolongación de estabilidad emocional en personas con TB. Un análisis de investigaciones sobre eficacia de MBCT para manejo de TB encontró que los pacientes tratados reportaron una reducción significativa en síntomas de ansiedad y depresión, estabilidad en manejo de manía y mejoría significativa en síntomas cognitivos, particularmente en las áreas de atención, memoria de trabajo, funciones ejecutivas (iniciación de tareas) y fluidez verbal. También se encontró mejoría significativa en la habilidad para practicar mindfulness y mantener una actitud compasiva y no-enjuiciante. En general, se encontró que los beneficios obtenidos durante la terapia perduraron luego de concluida la misma, observándose estabilidad de la remisión en las evaluaciones post-tratamiento realizadas a los tres meses de la última sesión.

Los resultados de una encuesta realizada por Weber y colegas (2017) a personas con TB a los dos años de haber participado en MBCT, sugieren que la práctica frecuente de mindfulness, tanto de manera formal (ej. Relajación Dirigida, “Body Scan” o Escaneo Corporal, meditación sentada) como informal (ej. Actividades cotidianas como comer con plena conciencia), se encuentra asociada a efectividad duradera en el manejo de síntomas depresivos.

Por otra parte, la Terapia Dialéctica Conductual (DBT, por sus siglas en inglés), originalmente creada por Marsha Linehan para el tratamiento del Trastorno de Personalidad Limítrofe y adaptada para el manejo de otras condiciones, también ha demostrado ser efectiva para mejorar las destrezas de regulación emocional de adolescentes y adultos con TB. Un estudio realizado por Eisner y colegas (2017) encontró que el adiestramiento de destrezas para la regulación emocional (“DBT Skills”), junto al tratamiento usual de los participantes adultos con TB, se encontró asociado a mejorías significativas en destrezas de mindfulness o plena conciencia, tolerancia al distrés y regulación/manejo de reactividad emocional, así como mejorías significativas en bienestar psicológico general.

¿Cómo practicar mindfulness?

Aunque el mayor beneficio de la práctica de mindfulness para personas con TB se obtiene junto a psicoterapia y tratamiento usual, tanto las prácticas formales como informales por sí mismas aportan significativamente a nuestra calidad de vida. Las prácticas formales son aquellas como la relajación dirigida, yoga o meditación sentada, en las cuales se separa un tiempo determinado para realizarlas (ej. yoga, una vez a la semana). Por otra parte, las prácticas informales son aquellas que nos ayudan a desarrollar la plena conciencia a través del día (ej. comernos un chocolate con plena conciencia). ¡Ambas prácticas tienen sus beneficios!

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El “Body Scan” o “Escaneo Corporal” es una técnica formal que ayuda a reducir la tensión y a tolerar el dolor y el distrés. Puedes separar una hora a la semana (o según entiendas necesario) para sentarte cómodamente, cerrar tus ojos y prestar atención a las sensaciones presentes en distintas partes del cuerpo.

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Prácticas informales: Prestar atención plena a las actividades que ya realizamos, como por ejemplo: ¡Separar 5 minutos para saborear — sin ninguna distracción — un rico café!

Referencias

Eisner, L., Eddie, D., Harley, R., Jacobo, M., Nierenberg, A., & Deckersbach, T. (2017). Dialectical Behavior Therapy Group Skills Training for Bipolar Disorder. Behavior Therapy, 48(4), 557-566. http://dx.doi.org/10.1016/j.beth.2016.12.006

Stange, J. P., Eisner, L. R., Hölzel, B. K., Peckham, A. D., Dougherty, D. D., Rauch, S. L., … Deckersbach, T. (2011). Mindfulness-Based Cognitive Therapy for Bipolar Disorder: Effects on Cognitive Functioning. Journal of Psychiatric Practice, 17(6), 410–419. http://doi.org/10.1097/01.pra.0000407964.34604.03

Weber, B., Sala, L., Gex-Fabry, M., Docteur, A., Gorwood, P., & Cordera, P. et al. (2017). Self-Reported Long-Term Benefits of Mindfulness-Based Cognitive Therapy in Patients with Bipolar Disorder. The Journal Of Alternative And Complementary Medicine, 23(7), 534-540. http://dx.doi.org/10.1089/acm.2016.0427

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El coraje es una emoción intensa que tiende a ser experimentada con mayor potencia en las personas con TB. Por tal razón, las personas con TB por lo general reportan dificultad para controlar sus impulsos y se encuentran bajo mayor riesgo para actuar agresivamente hacia sí mismas o hacia otros mediante la hostilidad, peleas físicas y discusiones verbales, entre otros.

Es tan prevalente el coraje en TB, que se ha identificado el pobre manejo de coraje en la niñez como un posible marcador de TB. Estudios han encontrado que los niños y jóvenes quienes demuestran irritabilidad frecuente y mayor agresividad que otros niños de su edad, se encuentran más propensos a desarrollar TB durante su adolescencia o adultez temprana.

No obstante, toda emoción y toda conducta tiene una razón de ser. Una investigación reciente realizada por Ng y colegas (2017) sugiere que la agresividad en TB tiene un efecto “protector” contra los episodios depresivos. Según los autores, al ser el coraje una emoción asociada a mayor nivel de activación fisiológica y actividad física, tiende a disminuir el aislamiento y la apatía característicos de la depresión. Por otra parte, no se encontró efecto protector del coraje contra episodios mánicos.

Los hallazgos de este estudio iluminan varios asuntos asociados al manejo de TB. Con apoyo terapéutico, la frustración — un sentimiento parecido al coraje que surge al no lograr una meta u objetivo — puede ser canalizada adaptativamente para estimular nuevas formas de solucionar problemas. El coraje puede ser una emoción destructiva o apoderante al ser manejada apropiadamente; tanto la terapia cognitiva conductual y el “mindfulness” o conciencia plena han demostrado ser eficaces para mejorar el control de impulsos y observar las tendencias agresivas con una actitud de comprensión no-enjuiciante, naturalmente disminuyendo la necesidad de actuar sobre ellas.

Referencia:

Ng, T. H., Freed, R. D., Titone, M. K., Stange, J. P., Weiss, R. B., Abramson, L. Y., & Alloy, L. B. (2017). Aggression Protects against the Onset of Major Depressive Episodes in Individuals with Bipolar Spectrum Disorder. Behavior Therapy, 48(3), 311–321. http://doi.org/10.1016/j.beth.2016.08.005

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Un estudio reciente realizado por Wollenhaupt-Aguiar y colegas (2016) encontró que las neuronas expuestas a suero sanguíneo* de pacientes con trastorno bipolar (TB) mostraron una reducción marcada en densidad axonal y dendrítica, así como una cantidad significativamente limitada de conexiones sinápticas, lo cual explicaría en gran medida el deterioro neurocognitivo* progresivo que comúnmente afecta a los pacientes con esta condición.

Según el modelo de estadiaje clínico de Kapczinski y colegas (2008), el trastorno bipolar es una condición neuroprogresiva cual puede categorizarse en varias etapas, considerando el nivel de severidad clínica, neurocognitiva y funcional presentado por el paciente. Estudios previos han encontrado una relación consistente entre la cantidad total de episodios maníacos o depresivos experimentados y la severidad del TB, particularmente al evaluar el nivel de deterioro neurofisiológico a través de estudios de fMRI. No obstante, el presente estudio apunta al mecanismo subyacente a la neuroprogresión al encontrar una asociación directa entre el nivel de neurotoxicidad sanguíneo y la degradación neuronal — particularmente en pacientes con TB en etapa tardía, quienes reflejaron los niveles más altos de neurotoxicidad.

En cuanto a la composición sanguínea de los pacientes con TB, se ha encontrado que los episodios afectivos recurrentes están asociados a:

  • Mayor cantidad de biomarcadores de inflamación y oxidación en la sangre;
  • Niveles reducidos de BDNF (Brain Derived Neurotrophic Factor), una proteína que promueve supervivencia y crecimiento neuronal;
  • Niveles reducidos de EGR3 (Early Growth Response 3), una proteína involucrada en el manejo efectivo de estresores ambientales.

Además de sustentar el modelo de estadiaje clínico del Trastorno Bipolar (Kapczinski et al., 2008), el estudio también facilitó exitosamente un modelo in vitro de neuroprogresión en la bipolaridad, lo cual será una gran aportación tanto para la futura investigación de biomarcadores asociados al TB, como para la creación de medicamentos con propiedades neuroprotectoras. /RLS

Términos:

*suero sanguíneo = sangre sin coagulantes

*entre las funciones neurocognitivas más frecuentemente afectadas en TB se encuentra la memoria verbal.

Artículo original:

Publicase Comunicação Científica. (2016, May 31). Ever-changing moods may be toxic to the brain of bipolar patients: The blood of bipolar patients is toxic to brain cells and affects the connectivity ability of neurons, a new study showsScienceDaily. Retrieved June 24, 2016 from www.sciencedaily.com/releases/2016/05/160531104421.htm

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El ser humano se compone de varias dimensiones: mente, cuerpo y espíritu. Un desbalance en cualquiera de éstas áreas inevitablemente afectará otras áreas de nuestro funcionamiento, puesto que las funciones de cada una de éstas áreas influyen entre sí. Si pensamos, por ejemplo, que nunca vamos a bajar de peso, es posible que físicamente nos sintamos desanimados o incluso desesperanzados ante la posibilidad de bajar algunas libras, lo cual pudiera alimentar pensamientos autoderrotistas y conductas que profundicen el problema, en lugar de buscar soluciones ante nuestra situación.

La ganancia de peso tiende a ocurrir frecuentemente en los trastornos del estado de ánimo, particularmente en el Trastorno Bipolar. Aunque hay medicamentos que están asociados al aumento de peso, existen otros factores relacionados a este fenómeno, entre ellos, la tendencia a incurrir en atracones, la presencia y severidad de episodios depresivos, poco o ningún ejercicio y el consumo en exceso de carbohidratos (Keck y McElroy, 2003). Este último punto es de particular importancia, puesto a que los trastornos depresivos — incluyendo la bipolaridad — se encuentran asociados a deficiencias de serotonina. Bajones en serotonina tienden a provocar antojos de alimentos altos en carbohidratos, como por ejemplo, los dulces y las pastas. El propósito principal de los carbohidratos es generar energía al momento, por lo cual son metabolizados de forma rápida al hacer ejercicios. Aunque son excelentes para generar “boosts” de energía, si no se queman rápidamente, el cuerpo los almacena como grasa, lo cual pudiera producir un aumento de peso. Similarmente, experimentar estrés de forma continua genera cortisol, una hormona que disminuye la rapidez del metabolismo y tiende aumentar nuestro apetito para los dulces — ambos promotores del aumento de peso.

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La presencia de niveles altos de ansiedad se encuentra asociada a etapas iniciales del trastorno bipolar (Stratford et al., 2015; Duffy et al., 2013), por lo cual pacientes con éstos síntomas pudieran beneficiarse de intervenciones tempranas. El primer paso para manejar la ansiedad, así como la exacerbación de síntomas depresivos o maníacos, es buscar ayuda psicológica (y psiquiátrica). Aún así, podemos comenzar a manejar las incomodidades de la ansiedad a través de diferentes técnicas.

1. Relajación dirigida – A veces las sensaciones producidas por la ansiedad son tan fuertes que causan más ansiedad. Durante estas ocasiones, ayuda sacar unos minutos para respirar profundamente, sentir cómo el aire infla el abdomen al inhalar y cómo relaja los músculos al exhalar. Comienza enfocando la atención a la respiración y, cuando te sientas listo, guía tu atención a las diferentes partes del cuerpo. Verás cómo este simple ejercicio es de gran beneficio para disminuir los síntomas de ansiedad.

2. Visualización – Similar al ejercicio anterior, se comienza cerrando los ojos y respirando profundo, prestando atención a cómo los músculos del cuerpo se relajan con cada exhalación. Luego, imagina un lugar que te llene de paz — lejos de las tensiones que nos acechan. Puede ser un lugar favorito o un lugar imaginado… Pudieras imaginar, por ejemplo, estar en una playa durante un vívido atardecer. Imaginas el sonido de las olas mientras retumban contra la arena. Sientes cuando la brisa juega con tu pelo; respiras el olor del mar. Sientes la salitre en tus labios y el agua de las olas refrescarte los pies… y si comienzas a distraerte, sólo redirige tu atención a la respiración.

3. Actuar vs. Evitar. Evitar situaciones que pudieran causar incomodidad es una reacción natural de la ansiedad, aunque irónicamente, las conductas evitativas frecuentemente consiguen aumentar la sensación de ansiedad, porque está limitando las opciones disponibles para usted y sólo conseguirá sentirse atrapado. Cuando piense en evitar alguna situación incómoda, deténgase y recuerde que un pensamiento es sólo eso — un pensamiento y no necesariamente un hecho o una verdad.

Referencias

Wehrenberg, M. (n.d.) 10 Best-Ever Anxiety Techniques. Psychotherapy Networker. Recuperado de: http://www.psychotherapynetworker.org/magazine/populartopics/316-10-best-ever-anxiety-management-techniques

Ansiedad

La ansiedad es un estado emocional caracterizado por sensaciones de “nerviosismo”, tensión y preocupación, acompañado por activación fisiológica (Spielberger, 2010). El cerebro provoca este estado de tensión y alerta ante una amenaza percibida, para estimular “la pelea o la huída” (esta reacción es conocida como “fight or flight”, en inglés). Optar por la huída tal vez nos lleve a realizar conductas para evitar la amenaza, mientras que optar por la pelea nos lleve a la agresividad. Ambas opciones no son necesariamente malas — son parte del instinto de supervivencia. Si alguien nos intenta agredir, el instinto de “fight or flight” nos ayuda a escapar rápidamente o a defendernos físicamente. De igual forma, estar consciente de este estado nos permite canalizar la energía hacia la productividad, para lograr satisfactoriamente nuestros objetivos y metas.

Sin embargo, manejar la ansiedad no necesariamente es tarea fácil.

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La ciclotimia es un trastorno del ánimo en el cual se experimentan algunos síntomas del trastorno bipolar y algunos síntomas depresivos, sin cumplir con los criterios para un episodio hipománico o depresivo. Los síntomas deben presentarse durante un período mínimo de dos años (un año en niños y adolescentes) y tienden a ser crónicos. Según el DSM-V, los individuos con ciclotimia presentan un riesgo de 15% a 50% para desarrollar algún trastorno bipolar. Ser familiar cercano (ej. hij@s) de una persona diagnosticada con Trastorno Bipolar I, II o Trastorno Depresivo Mayor es un factor de riesgo principal para desarrollar este trastorno. /RLS

 

7 Indicadores Tempranos de Manía

Experimentar un episodio mánico o hipománico pudiera parecer un evento repentino, amenazante y desestabilizador. Sin embargo, Newman et al. (2002) identificaron siete indicadores comunes que sugieren el inicio de un episodio hipo/mánico. Prestar atención a cualquier cambio en alguna de éstas áreas lo ayudará a manejar sus síntomas más efectivamente.

  1. Interrupción en el patrón de sueño. Pudiera manifestarse como menos necesidad para dormir, ya sea acostándose muy tarde para realizar tareas que no son urgentes, o levantándose mucho más temprano y energizado que de costumbre. Por ejemplo: Si usualmente duerme 6 horas, comienza a sentirse energizado con sólo 3 horas de sueño.
  2. Disminución marcada en la ansiedad. Pudiera presentarse como una falta de interés ante tareas importantes o falta de preocupación realista ante sus deudas. Aunque la planificación es una estrategia importante para el manejo de la ansiedad, la falta de preocupación presente en un episodio hipo/mánico usualmente está acompañada de soluciones irrealistas o “mágicas” ante las situaciones presentadas.
  3. Alto nivel de optimismo acompañado de soluciones irrealistas para los problemas. Aunque el optimismo como tal no es un problema, pudiera serlo si no se consideran de forma realista los riesgos de una conducta o de involucrarse en una situación particular (ej. invertir mucho dinero en alguna compra o apuesta, sin haber planificado para ello). Tal vez piense que sus ideas son infalibles, por lo cual no se realiza (o se considera) algún plan de contingencia. Generalmente, las personas entrando en fase hipo/mánica se enojan o se irritan con facilidad al traer esto a su atención.
  4. Alto grado de sociabilidad, pero pobres destrezas para escuchar. Nuestra naturaleza social nos lleva a buscar afiliaciones con los demás. Sin embargo, al comenzar la fase hipo/mánica, esta necesidad para socializar aparenta ser compulsiva. Aunque aumenta el deseo de hablar y socializar, hay mayor dificultad para percibir pistas sociales y para prestarle atención a los demás. Es posible que una persona con hipomanía le hable en cantidad a quien tiene prisa por irse. Sin embargo, la persona no reconoce las pistas sociales de quien tiene prisa (ej. mirar el reloj) y continúa hablando.
  5. Concentración disminuida. La persona entrando en fase hipo/mánica pudiera manifestar mayor dificultad para leer, terminar tareas, recordar eventos y organizarse. Esta dificultad pudiera asociarse, entre otras cosas, al fenómeno de “fuga de ideas” en el cual se experimentan los pensamientos con gran velocidad.
  6. Aumento drástico en el deseo sexual. El deseo sexual aumenta al punto de generar ideaciones inusuales o conductas vergonzosas, ej. vestir de forma muy provocativa o utilizar demasiado maquillaje o perfume. Tales conductas generalmente señalan que la persona se encuentra más propensa a realizar conductas sexuales de alto riesgo (físico, social o psicológico).
  7. Aumento en conductas dirigidas hacia una meta.  La persona aparenta estar motivada hacia una meta, pero inconsciente de las consecuencias de sus actos (ej. pobre manejo del tiempo). La persona con hipo/manía pudiera comenzar a trabajar en alguna tarea, pero abandonarla rápidamente al comenzar de forma espontánea alguna otra tarea de menor importancia, disminuyendo la oportunidad para completar sus proyectos. /RLS

Referencia:
Newman, C.F., Leahy, R.L., Beck, A.T., Reilly-Harrington, N., Gyulai, L. (2002) Bipolar Disorder: A Cognitive Therapy Approach. American Psychological Association: Washington, D.C.